jueves, 30 de octubre de 2008

La semana informativa




Movilización convocada por el MPMR
El viernes 17 de octubre en el centro de Santiago marcharon cerca de 150 personas, reclamando por la alzas a los productos básicos y exigiendo soluciones sociales ahora.
La actividad contó con la presencia de los pobladores sin techo de La Pintana, dirigentes sindicales de la construcción y militantes del MPMR, los hijos de mafalda y la red popular de candidatos independientes. En la actividad no hubo detenidos y se disolvió pacíficamente.

21 detenidos, entre ellos dirigentes mapuches y ambientalistas, en la Región de Los Ríos, arrojó el pasado Miércoles 22, una movilización social contra Colbun. Los manifestantes llegaron hasta la sesión de la Corema, donde se está votando el proyecto de central hidroeléctrica de la empresa Colbún.
Ese mismo día, en otro ambito de protesta, parcialmente paralizados se encuentran los recorridos de los buses Panguisur luego que 27, de sus 38 trabajadores, decidieran suspender sus funciones, en demanda a la cancelación de sus sueldos correspondientes al mes de septiembre y al pago de sus cotizaciones, que desde hace 19 meses no son cancelados por el empleador.


Más de 10 mil funcionarios de Integra paralizaron sus funciones el día jueves 23. Los trabajadores difundian el pliego de peticiones para el año 2009. Con esta movilización, cerca de 80 mil niños, entre 3 y cinco años, quedaron sin atención. La protesta de cuatro horas, realizada por los funcionarios de los jardines infantiles que Integra administra, pidieron aumentos de sueldos y mayor dotación de personal.


Una protesta contra las alzas y el denominado circo electoral realizaron en la mañana del día jueves, un grupo de 15 encapuchados en las inmediaciones del campus universitario de la Universidad de Concepción. Los desconocidos montaron tres barricadas e interrumpieron en tránsito por las calles aledañas.
Tambien ese día, los estudiantes de la Universidad de Santiago se manifiestan en contra del momento político que viven. Alumnos intentaron cortar el tránsito en Alameda y Carabineros debió intervenir.
Cuatro detenidos también, arrojó el reinicio de las movilizaciones de los estudiantes de un Hogar estudiantil indígena en Temuco, quienes demandaban promesas incumplidas del Gobierno, correspondientes a las construcción de nuevos recintos en la Capital de La Araucanía. Dos de ellos fueron puestos a disposición de la justicia por el delito de desórdenes públicos ese día jueves.
Mujeres que prestan servicios eventuales en la industria pesquera protestaron esa mañana del 23, en las afueras de la gobernación provincial en Concepción exigiendo canastas familiares debido a su pésima condición económica.


Por último, cerca de 500 Trabajadores de Huasco se tomaron la ruta que une la ciudad con el puerto, en protesta por incumplimiento de leyes sociales y demandan una oficina de la inspección del Trabajo en la zona.

Lunes 27 en Peñalolen, lo que no se publicó en los periodicos.
Unas 300 personas protestaron acusando negligencia en la búsqueda del niño que cayó al Canal San Carlos. Los incidentes terminaron con detenidos y heridos.


En Caleta de Hornos en Coquimbo, casi todo el pueblo salió a la calle a protestar por la instalación de hidroeléctricas el pasado Martes 28 de Octubre. La movilización de produce espontaneamente por la creencia que producirá contaminación, que luego perjudicará a toda la zona. Hubo quince detenidos cuando intentaron tomarse la Ruta 5.
Una comunidad mapuche de Victoria presentó un recurso de protección el pasado martes, para determinar el cese de los allanamientos y supuestos abusos que la Policía de Investigaciones realiza en el sector. Señalan que uno de los miembros de la comunidad, sindicado como relacionado con actos terroristas, ya se encuentra detenido. El recurso es patrocinado por el ex Juez Juan Guzmán Tapia.
Informaciones de medios periodisticos zonales, confirmaron ese día que hay un primer detenido por el reciente ataque incendiario contra un predio en la comuna de Traiguén, se trata de un comunero mapuche de Temucuicui. Incomunicado por diez días, que quedó en la cárcel de Traiguén. El comunero mapuche inculpado, es José Daniel Caiguán Nahuelpi, de veintidós años, y fue detenido por el Grupo Operativo Especial de la PDI.


Similar a lo ocurrido en Cholchol, en Nueva Imperial, el día de ayer miércoles 29, cientos de vecinos salieron a la calle para protestar y exigir que se anule la votación que otorgó la reelección al democratacristiano Manuel Salas, aduciendo serias irregularidades en el proceso electoral. Residuos dejados por el sistema binominal, que limita la participacion democratica a los cada vez mayores segmentos sociales marginados de la representacion parlamentaria.

jueves, 9 de octubre de 2008

Ciudadanos del mundo... en crisis.


¿Izquierdas nacionalistas?

Santiago Alba Rico
Les Noticies (Asturias)


Derechos individuales y derechos nacionales son incompatibles.
Pluralidad, multiculturalismo, transversalidad identitaria, humanismo cosmopolita, todas los proyectos emancipatorios del siglo XX parecen amenazados por bucles melancólicos y narrativas densas que allanan los impulsos idiosincrásicos y sofocan las libertades individuales. Frente a la tierra sagrada y las costumbres milenarias, la identidad postmoderna, dividida en astillas volanderas, cabe en un bolsillo o en una cartera: la tarjeta de crédito, la tarjeta de El Corte Inglés, la tarjeta de Air-Europa, la tarjeta de la empresa, la tarjeta del teléfono móvil. Contra las representaciones colectivas y las pantanosas memorias compartidas, bastan estos cinco diminutos cartoncitos para convertirnos en ciudadanos del mundo y poder dar lecciones a los demás.
Los que así razonan olvidan que a la mayor parte de la humanidad se le pide que aprenda a manejar un ordenador cuando todavía no sabe leer; se le pide que abandone el regazo del Estado cuando nunca ha llegado a tener uno; y también se le pide que cuestione la identidad y se eleve livianamente de la tierra aún antes de haber podido posar los pies en ningún suelo; se le pide, en fin, que se vuelva post-moderno sin haber pasado por la modernidad. Los que así razonan olvidan además que la libertad depositada en sus cinco cartoncitos no es el resultado de ningún ejercicio de libertad, no nació y no se mantiene a partir de una decisión individual sino al final de una intensa intervención sobre los territorios que determina a escala internacional un reparto desigual de soberanía nacional. “Los derechos de los ingleses están por encima de los derechos humanos”, esta frase del imperialista Disraeli resume la regla histórica cuya aplicación muchas veces violenta sigue permitiendo a las potencias occidentales hablar de derechos humanos y libertades individuales: el cosmopolitismo no es más que el nacionalismo victorioso de los que están protegidos por un Estado fuerte, la sublimación interesada de una hegemonía territorial. El cosmopolitismo, por decirlo así, es un derecho de los ingleses y de los españoles; el humanismo sin fronteras es un derecho exclusivamente nacional. Pero no hay ahí nada individual. Al contrario.

Basta reparar en la reacción institucional y subjetiva en Europa frente a la inmigración y en la hospitalaria vulnerabilidad de Africa para voltear el tópico: los que viajan como individuos ven levantarse inmediatamente ante ellos rígidas barreras nacionales mientras que los turistas pueden entrar en todas partes precisamente porque no son tratados como individuos sino como ingleses o españoles. En el mundo hay nacionalismos fuertes y nacionalismos débiles. Los únicos que son radicalmente no-nacionalistas -radicalmente individuales- son los inmigrantes, que arrojan el pasaporte al mar para que no les devuelvan a un territorio del que han sido expulsados y que no les reconoce ningún derecho nacional. Habría que ser muy cínico para ver en el cuerpo desnudo y vulnerable del inmigrante un triunfo del universalismo y el cosmopolitismo en lugar de una derrota del nacionalismo africano frente al nacionalismo europeo.
Democracia y nacionalismo son incompatibles.
Patriotismo constitucional, división de poderes, valores universales, la democracia misma, que sólo reconoce ciudadanos, parece amenazada por este vocerío de identidades esencialistas -vascos, catalanes, chechenos, palestinos, kurdos- que reclaman reconocimiento como sujetos políticos; es decir, que quieren decidir como vascos o chechenos y no como sujetos de razón. Los que así argumentan -por ejemplo, en nuestro país- olvidan que España no se creó a través del voto ni se mantiene a través de él sino mediante una violencia histórica que se prolonga, bajo distintas formas, hasta el presente; que no es obra del “consenso” consciente de sus habitantes sino de ese oscuro “plebiscito cotidiano” de Renan que reintroduce una y otra vez -con la inestimable ayuda de los medios de comunicación y los políticos- toda la densa opacidad de las costumbres y los atavismos “nacionales”. Los que así argumentan olvidan además que los nacionalismos débiles -el vasco, el catalán, el gallego- son tan jacobinos y liberales, si no más, que el nacionalismo español dominante; y que nuestros antinacionalistas nacionalistas -como Savater, Félix de Azua o Albert Boadella- prefieren conservar España, aún a costa de la democracia, antes que vivir en una democracia llamada Euskal Herria o Cataluña. Nuestros intelectuales cosmopolitas son en realidad españoles cosmopaletos.
Hay nacionalismos fuertes y nacionalismos débiles. La evidencia es que no se alcanza la “españolidad” a través de la democracia sino que -al revés- se obtiene un cierto grado de demoracia a través de la “españolidad”. Pero los límites de esa democracia están impuestos por la “españolidad” misma. La “españolidad”, por ejemplo, no es tan democrática como para españolizar a todos los inmigrantes ni para desespañolizar, si así lo quisieran, a los vascos. Aún más: si se trata de impedir la españolización de los inmigrantes estamos dispuestos a aceptar leyes racistas y campos de concentración inhumanos y si se trata de impedir la desespañolización de los vascos estamos dispuestos a silenciar o aplaudir la ilegalización de partidos, la tortura y la criminalización política.
La derecha tiene razón.
En 1923, durante las sesiones del IV congreso del partido bolchevique, Kalinin fijó la doctrina oficial de la Unión Soviética en la cuestión de los nacionalismos: “La política soviética debe tener como fin enseñar a los pueblos de la estepa kirguiz, uzbecos y turcomanos, los ideales del obrero de Leningrado”. Frente a él, Sultán Galiev, el comunista tártaro depurado por Stalin después de haber sido su adjunto en el Comisariado de Nacionalidades, había defendido la creación de una Internacional Colonial Comunista independiente y denunciado el rusocentrismo de la política oficial soviética, con el argumento bien fundado (como demostraban las palabras de Kalinin) de que “la sustitución en Occidente de la burguesía en el poder por el proletariado no provocaba ni provocaría ningún cambio en las relaciones del proletariado occidental con los países oprimidos de Oriente, pues esta clase heredaba la actitud nacional de la clase a la que había sucedido en el poder”. En vísperas de la descolonización, Galiev comprendía muy bien, por ejemplo, que la desislamización no podía ser la condición sino más bien la conclusión del comunismo; y que lo que él llamaba “naciones proletarias” debían elaborar su propio modelo de liberación. El error de Kalinin (“la actitud nacional” transversal a las clases sociales) tuvo pesadas consecuencias históricas.

Basta pensar en la reacción del gobierno republicano español, durante la guerra civil, frente a las propuestas del comunista palestino Nayat Sidqi, empeñado en atraerse el apoyo de los independentistas marroquíes; o basta pensar en la posición de una buena parte de la izquierda francesa frente a la guerra de liberación de Argelia. El antinacionalismo esquemático de la izquierda -profundamente “nacional”- fue el que acabó confiriendo a la experiencia soviética todos los rasgos de un imperialismo clásico.
El capitalismo -no lo olvidemos- es un modelo de relación con el territorio o, mejor dicho, de apropiación territorial, a la que es contradictoriamente funcional la forma Nación-Estado. Bajo su hegemonía, tanto la sumisión como la liberación adoptan necesariamente un formato nacionalista. El nacionalismo, es verdad, masacró a millones de proletarios europeos en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, atizó el lebensraum nazi y el expansionismo fascista y alimentó y sigue alimentando todos los imperialismos: desde el colonialismo europeo decimonónico hasta el neocolonialismo de Hulliburton o Repsol. Pero fue el nacionalismo también el que hizo la revolución francesa, liberó al Tercer Mundo -al menos nominalmente- tras la Segunda Guerra Mundial y expulsó a los EEUU de Cuba.
La derecha tiene razón; comprende mucho mejor el carácter territorial de la lucha. Por eso, mientras condena los “nacionalismos”, no deja de alimentarlos selectivamente y utilizarlos a su favor. Mientras se pronuncia a favor del cosmopolitismo y contra las narrativas densas, sabe que la respuesta frente al nacionalismo debe obedecer a sus intereses económico-políticos. ¿Nacionalismos? Unos no y otros sí : el País Vasco no, Santa Cruz sí; Abjazia y Osetia no, Kosovo sí; el Kurdistán kurdo no, el Kurdistán iraquí sí; Palestina no, Eslovenia, Croacia, Bosnia, el Tibet... sí.
La izquierda debe hacer de derecho lo que la derecha hace de hecho. ¿Nacionalismos? Unos no y otros sí : depende del enemigo, los métodos y los objetivos. El reconocimiento de que la lógica de las clases y la lógica de los territorios se cruzan en el marco de la globalización capitalista debe llevar a un ejercicio de casuística responsable y lúcido. Hasta que sea la democracia (la pura ciudadanía) la que garantice de modo igualitario el acceso a los territorios –eso es el socialismo-, estamos obligados a ceder o a resistir desde territorios histórica y simbólicamente definidos. No hay más que nacionalismo y nacionalismos: nacionalismos fuertes y nacionalismos débiles; nacionalismos agresivos y nacionalismos defensivos; nacionalismos expansionistas y nacionalismos internacionalistas. A veces, es verdad, no es fácil encontrar la línea o no perderla; pero, como en el caso de la justicia, es fundamental empezar por reconocer su existencia.

miércoles, 1 de octubre de 2008

Algo no anda bien, además del Transantiago



Porque LA ALEGRIA NO LLEGO
Un grupo de organizaciones Sociales ha convocado a una actividad artístico cultural denominada La Alegría no llegó, en el parque forestal, el próximo domingo 05 de octubre de 2008 a partir de las 15ºº horas.
Esta actividad que se espera se transforme en una gran concentración, detrás del Museo de Bellas Artes... para repudiar con alegría y compromiso, estos cuatro Gobiernos de la “CONCERTRAICION”, todos gobiernos títeres del Imperio Estadounidense y continuistas de la Dictadura.
"Iniciada la campaña electoral, ratificamos nuestro descontento y te invitamos este domingo a participar de esta actividad, y a cubrir el evento que debe marcar el inicio de las próximas movilizaciones sociales" indicó el dirigente del Movimiento Bolivariano Chileno, al periodista de inform@re.com, agregando una invitación a las actividades de repudio al sistema previsional vigente, en momentos que las AFPs pierden los dineros de todos los trabajadores, producto de la crisis del imperio capitalista... " el proximo miercoles 8 de octubre, tambien los esperamos en la Plaza de Armas a las 19 horas."

Victor Villagra
Corresponsal de Santiago