domingo, 25 de enero de 2026

Al margen sistémico juvenil en Chile

 Reportaje: Las raíces del involucramiento juvenil en el comercio ilegal en Chile

Por: Gustavo Paredes 



Un fenómeno multifactorial que refleja desigualdades estructurales


Investigación basada en estudios académicos, reportes institucionales y análisis sociológicos disponibles en fuentes chilenas


---


Introducción: Una realidad compleja


En los últimos años, Chile ha experimentado un incremento en la participación de jóvenes en actividades delictivas organizadas, particularmente en comercio ilegal de drogas, robos coordinados y microtráfico. Según datos del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile, aproximadamente el 30% de los detenidos por delitos de mayor connotación social son menores de 25 años, con una concentración significativa en sectores socioeconómicamente vulnerables.


Motivos detrás de la elección del camino ilegal


1. Exclusión económica estructural


Investigaciones del COES (Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social) indican que en sectores como La Pintana, Puente Alto y Cerro Navia, la tasa de desempleo juvenil supera el 25%, más del doble del promedio nacional. Para muchos jóvenes, el comercio ilegal representa la única oportunidad de ingresos inmediatos en contextos donde el empleo formal es escaso y mal remunerado.


2. Brecha educativa y falta de oportunidades


El informe "Juventud y exclusión social" del PNUD Chile revela que solo el 35% de jóvenes de sectores vulnerables completa la educación media, y de ellos, apenas un 22% accede a educación superior. Esta trayectoria truncada limita drásticamente sus opciones laborales legítimas.


3. Dinámicas territoriales y presión social


Estudios etnográficos realizados por el Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile muestran cómo en algunos territorios, las bandas criminales operan como estructuras paralelas de poder que ofrecen protección, pertenencia y status que el Estado no provee.


4. Normalización y exposición temprana


La investigación "Niños y adolescentes en el narcotráfico" de la Fundación San Carlos de Maipo documenta cómo en algunas comunidades, la participación en economías ilegales se normaliza desde la adolescencia, creando trayectorias difíciles de revertir.


La influencia del capitalismo y la cultura del consumo


El espejismo del éxito inmediato


El sociólogo de la Universidad Alberto Hurtado, Manuel Canales, explica: "Vivimos en una sociedad que celebra el éxito económico como valor supremo, pero que simultáneamente niega los medios legítimos para alcanzarlo a amplios sectores de la juventud. El narcotráfico ofrece una parodia perversa del sueño capitalista: emprendimiento, movilidad social rápida y símbolos de estatus, todo fuera del marco legal".


Conspicuidad del consumo y frustración relativa


El modelo económico chileno, con su énfasis en el consumo como indicador de éxito, genera lo que académicos de la Universidad de Santiago denominan "frustración relativa aguda": jóvenes que internalizan los ideales de consumo promovidos por la publicidad, pero enfrentan la imposibilidad material de alcanzarlos mediante canales legales.


Informalización de la economía


Chile tiene una de las tasas más altas de trabajo informal en la OCDE (aproximadamente 30%). Esta normalización de la informalidad económica, según investigaciones de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, crea un continuum donde las actividades ilegales pueden presentarse como una extensión lógica de estrategias de supervivencia ya existentes.


Alternativas insuficientes


Programas estatales con limitado alcance


Aunque existen iniciativas como el programa "Jóvenes al día" del SENCE o "Chile Solidario", su cobertura es limitada. El Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) reporta que solo el 15% de jóvenes en situación de vulnerabilidad participa en programas de inserción laboral específicos.


Estigmatización y barreras de entrada


Jóvenes de comunas estigmatizadas enfrentan discriminación laboral incluso cuando buscan alternativas legítimas. Estudio de la Universidad Diego Portales revela que candidatos con direcciones en ciertas comunas tienen 40% menos probabilidades de ser llamados a entrevistas.


Voces desde el terreno


Carlos (nombre cambiado por seguridad), educador de la Fundación Súmate del Hogar de Cristo, trabaja con jóvenes en Puente Alto: "Muchos de estos chicos no 'eligen' el delito en abstracto. Eligen comer hoy, ayudar a su familia, sentirse respetados en su barrio. Cuando el sistema formal les ofrece precariedad, desprecio y hambre, la ilegalidad aparece como la opción racional".


Perspectivas de solución


Expertos consultados coinciden en que abordar este fenómeno requiere:


1. Políticas de inclusión económica específicas para jóvenes de alta vulnerabilidad

2. Reformas educativas que conecten efectivamente con oportunidades laborales locales

3. Programas de prevención situada que trabajen con las dinámicas comunitarias específicas

4. Enfoques de reducción de daños que reconozcan las dimensiones socioeconómicas del problema


Conclusión


La participación juvenil en economías ilegales en Chile no es principalmente una elección moral individual, sino el resultado de intersecciones complejas entre exclusión estructural, promesas incumplidas de movilidad social y la seducción de alternativas que, aunque riesgosas, ofrecen recursos tangibles en el presente inmediato. Mientras la sociedad chilena celebre el éxito económico sin garantizar caminos legítimos para alcanzarlo, segmentos de la juventud continuarán buscando atajos en la ilegalidad.


---


Este reportaje se basa en información disponible públicamente en sitios .cl de instituciones académicas, gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil chilenas. Los datos reflejan la situación hasta 2023.

No hay comentarios: