domingo, 25 de enero de 2026

Al margen sistémico juvenil en Chile

 Reportaje: Las raíces del involucramiento juvenil en el comercio ilegal en Chile

Por: Gustavo Paredes 



Un fenómeno multifactorial que refleja desigualdades estructurales


Investigación basada en estudios académicos, reportes institucionales y análisis sociológicos disponibles en fuentes chilenas


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Introducción: Una realidad compleja


En los últimos años, Chile ha experimentado un incremento en la participación de jóvenes en actividades delictivas organizadas, particularmente en comercio ilegal de drogas, robos coordinados y microtráfico. Según datos del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana de la Universidad de Chile, aproximadamente el 30% de los detenidos por delitos de mayor connotación social son menores de 25 años, con una concentración significativa en sectores socioeconómicamente vulnerables.


Motivos detrás de la elección del camino ilegal


1. Exclusión económica estructural


Investigaciones del COES (Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social) indican que en sectores como La Pintana, Puente Alto y Cerro Navia, la tasa de desempleo juvenil supera el 25%, más del doble del promedio nacional. Para muchos jóvenes, el comercio ilegal representa la única oportunidad de ingresos inmediatos en contextos donde el empleo formal es escaso y mal remunerado.


2. Brecha educativa y falta de oportunidades


El informe "Juventud y exclusión social" del PNUD Chile revela que solo el 35% de jóvenes de sectores vulnerables completa la educación media, y de ellos, apenas un 22% accede a educación superior. Esta trayectoria truncada limita drásticamente sus opciones laborales legítimas.


3. Dinámicas territoriales y presión social


Estudios etnográficos realizados por el Instituto de Asuntos Públicos de la Universidad de Chile muestran cómo en algunos territorios, las bandas criminales operan como estructuras paralelas de poder que ofrecen protección, pertenencia y status que el Estado no provee.


4. Normalización y exposición temprana


La investigación "Niños y adolescentes en el narcotráfico" de la Fundación San Carlos de Maipo documenta cómo en algunas comunidades, la participación en economías ilegales se normaliza desde la adolescencia, creando trayectorias difíciles de revertir.


La influencia del capitalismo y la cultura del consumo


El espejismo del éxito inmediato


El sociólogo de la Universidad Alberto Hurtado, Manuel Canales, explica: "Vivimos en una sociedad que celebra el éxito económico como valor supremo, pero que simultáneamente niega los medios legítimos para alcanzarlo a amplios sectores de la juventud. El narcotráfico ofrece una parodia perversa del sueño capitalista: emprendimiento, movilidad social rápida y símbolos de estatus, todo fuera del marco legal".


Conspicuidad del consumo y frustración relativa


El modelo económico chileno, con su énfasis en el consumo como indicador de éxito, genera lo que académicos de la Universidad de Santiago denominan "frustración relativa aguda": jóvenes que internalizan los ideales de consumo promovidos por la publicidad, pero enfrentan la imposibilidad material de alcanzarlos mediante canales legales.


Informalización de la economía


Chile tiene una de las tasas más altas de trabajo informal en la OCDE (aproximadamente 30%). Esta normalización de la informalidad económica, según investigaciones de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, crea un continuum donde las actividades ilegales pueden presentarse como una extensión lógica de estrategias de supervivencia ya existentes.


Alternativas insuficientes


Programas estatales con limitado alcance


Aunque existen iniciativas como el programa "Jóvenes al día" del SENCE o "Chile Solidario", su cobertura es limitada. El Instituto Nacional de la Juventud (INJUV) reporta que solo el 15% de jóvenes en situación de vulnerabilidad participa en programas de inserción laboral específicos.


Estigmatización y barreras de entrada


Jóvenes de comunas estigmatizadas enfrentan discriminación laboral incluso cuando buscan alternativas legítimas. Estudio de la Universidad Diego Portales revela que candidatos con direcciones en ciertas comunas tienen 40% menos probabilidades de ser llamados a entrevistas.


Voces desde el terreno


Carlos (nombre cambiado por seguridad), educador de la Fundación Súmate del Hogar de Cristo, trabaja con jóvenes en Puente Alto: "Muchos de estos chicos no 'eligen' el delito en abstracto. Eligen comer hoy, ayudar a su familia, sentirse respetados en su barrio. Cuando el sistema formal les ofrece precariedad, desprecio y hambre, la ilegalidad aparece como la opción racional".


Perspectivas de solución


Expertos consultados coinciden en que abordar este fenómeno requiere:


1. Políticas de inclusión económica específicas para jóvenes de alta vulnerabilidad

2. Reformas educativas que conecten efectivamente con oportunidades laborales locales

3. Programas de prevención situada que trabajen con las dinámicas comunitarias específicas

4. Enfoques de reducción de daños que reconozcan las dimensiones socioeconómicas del problema


Conclusión


La participación juvenil en economías ilegales en Chile no es principalmente una elección moral individual, sino el resultado de intersecciones complejas entre exclusión estructural, promesas incumplidas de movilidad social y la seducción de alternativas que, aunque riesgosas, ofrecen recursos tangibles en el presente inmediato. Mientras la sociedad chilena celebre el éxito económico sin garantizar caminos legítimos para alcanzarlo, segmentos de la juventud continuarán buscando atajos en la ilegalidad.


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Este reportaje se basa en información disponible públicamente en sitios .cl de instituciones académicas, gubernamentales y organizaciones de la sociedad civil chilenas. Los datos reflejan la situación hasta 2023.

domingo, 11 de enero de 2026

casi nada es lo que parece

 De Clodovaldo Hernández 👇🏼


*Todo es atípico, casi nada es lo que parece


y los resultados tampoco: balance de una semana*

10 / 01 / 2026


La historia de la Revolución Bolivariana está cargada de situaciones atípicas. Los hechos casi nunca son lo que parecen y sus resultados, tampoco. Y en esta primera semana después del bombardeo estadounidense y del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, esta sigue siendo la tónica.


Hagamos una rápida revisión para llegar al momento presente. Comencemos con la fecha fundacional, el 4 de febrero de 1992, que fue el intento de unos militares de tomar el poder por la fuerza, algo muy común en Nuestra América. Lo que no fue habitual es que esos militares no eran altos mandos entrenados como esbirros por Estados Unidos, ni estaban alzándose como perros rabiosos contra un gobierno nacionalista, sino todo lo contrario: mandos medios con una visión cuestionadora del statu quo, rebelándose contra un gobierno entreguista y proimperialista.


Su resultado tampoco fue el de siempre. La insurrección resultó derrotada en el plano militar, y se mostró rendido al líder de mayor visibilidad, pero este no terminó en el basurero de la historia ni relegado a la condición de personaje folklórico, sino que, a la vuelta de apenas seis años, llegó al poder sobre una avalancha de votos. Algo raro comenzaba a pasar.


Un golpe made in CIA que salió mal

En 2002, le tocó a Hugo Chávez ser el blanco del alzamiento. Los cabecillas simularon que se trataba de un gran movimiento popular, pero era un golpe de Estado clásico de la CIA, con un coro de perros rabiosos castrenses y con los medios de comunicación oligárquicos en rol estelar. Triunfó rápidamente, tanto que al amanecer del 12 de abril, los figurones y figurines de la oposición partidista y mediática estaban en los programas matutinos de la TV, pavoneándose y disputándose el protagonismo. El jefe de la organización patronal, Pedro Carmona Estanga, se autojuramentó mientras cientos de invitados de alcurnia aplaudían a rabiar. Todo parecía consumado.


El resultado tampoco fue el habitual. Apenas unas horas más tarde, tanto el pueblo civil como el militar comenzaron a bramar, cual volcán a punto de hacer erupción. Brotó la lava, y del gobierno carmoníaco sólo quedaron los hedores de una huida miedosa.


Chávez retornó a Miraflores en un epílogo inédito para ese tipo de golpes de Estado con sello imperial, siempre irreversibles. Y, contra muchos pronósticos, no volvió con la disposición de cortar cabezas —que hubiese sido lo natural—, sino enarbolando un crucifijo, derrochando perdones y mandando a los seguidores para sus casas. Más atípico que eso, imposible.


El circo de Altamira

Vino el espectáculo farandulero de los militares alzados (los canes furiosos ya señalados) en la plaza Altamira. Muchos creyeron que el gobierno, calificado por sus adversarios como una terrible dictadura, tomaría por asalto ese lugar y se llevaría a los oficiales a culatazos, para enjuiciarlos por insubordinación y otros delitos castrenses que —ciertamente— habían cometido de forma por demás continuada y contumaz. Algo, que, por cierto, habrían hecho casi todos los gobiernos del mundo. Nada de eso: Chávez los cocinó en su propio jugo y todo terminó siendo un sainete aburrido y frustrante, hasta que tuvo un giro trágico, con la muerte de varias personas, perpetradas por algunos de los “conjurados”, personajes muy siniestros con rasgos psicópatas.


¿Y el paro-sabotaje petrolero y patronal?

Concebido como una extorsión a gran escala para dejar sin gasolina, comida, medicinas y hasta sin beisbol al pueblo en pleno mes de Navidad, con el propósito deliberado de causar un estallido social, terminó siendo un estímulo para la unión revolucionaria y una derrota tremenda para la oposición, que perdió uno de sus bastiones: Petróleos de Venezuela.


La ausencia del comandante

Saltémonos varios otros episodios menores, para recalar en el año 2013, el de la muerte del comandante Chávez. De acuerdo a lo ocurrido muchas veces en la historia, esa irreparable pérdida debió significar la desintegración consecuente del movimiento liderado por quien era presentado por los grandes medios como un caudillo a la vieja usanza. El cálculo tenía sus razones válidas, como el hecho de que Chávez ostentaba un liderazgo personal fuera de toda órbita. Nadie en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se le equiparaba en genio y carisma.


Pero, de nuevo, ocurrió lo atípico. El proceso político iniciado en 1992 se mantuvo, sobrevivió a la desaparición física de su gran comandante y a todas las maniobras políticas, económicas, mediáticas y diplomáticas que se lanzaron en sucesión contra el nuevo líder, Nicolás Maduro.


Una extraña Constituyente

Cuando el desacato de la Asamblea Nacional controlada por la oposición, sumado a la violencia callejera propiciada por esos mismos partidos, alcanzaron su máximo nivel, en 2017, Maduro hizo una jugada que a algunos les pareció extraña, fuera de lugar: convocó a una Asamblea Nacional Constituyente.


Los politólogos dictaminaron que era una herramienta inadecuada para enfrentar las llamadas guarimbas, que, obviamente, eran parte del repertorio de estrategias —de nuevo, made in USA— para derrocar gobiernos insumisos a las órdenes imperialistas.


Este tipo de órganos han sido siempre utilizados para modificar la Constitución, pero en el caso de la ANC de 2017, eso fue lo que menos hizo. Antes bien, legisló bajo el formato de las leyes constitucionales y, sobre todo, logró aplacar la estrategia destructiva de la oposición de ultraderecha.


La elección de 2024

En 2024, cuando se conoció el resultado electoral presidencial, ante las denuncias de fraude de la oposición radical, Maduro volvió a picar adelante con una movida atípica: siendo el ganador oficial, solicitó el reconteo de votos a través de la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, un recurso que debió ser ejercido por los denunciantes del presunto fraude, quienes no concurrieron al llamado de esa máxima instancia judicial porque estaban atrapados en sus propios extremismos. La reelección quedó así ratificada en un nivel sin apelaciones.


La cruda actualidad

Obviemos a propósito todas las inéditas experiencias surgidas a raíz del rocambolesco interinato, para arribar al momento actual, en el que hemos vivido otro de estos episodios en los que las cosas no son lo que parecen ni tienen los resultados que dictan los manuales.


El sábado 3 de enero, Venezuela fue bombardeada y su presidente constitucional, Nicolás Maduro, secuestrado junto a su esposa, la primera combatiente y diputada Cilia Flores.


Por supuesto que nada fue como lo dijeron en EEUU. No fue una extracción quirúrgica, sino una agresión brutal y desproporcionada, que costó más de un centenar de vidas y causó daños materiales y psicológicos a la población civil. No fue la captura de un delincuente, sino el secuestro de un presidente en funciones. Y no fue un cambio de régimen, porque la estructura constitucional del país se mantuvo en pie, resistió el ataque del arrogante poder imperial.


Pero allí no se terminan los rasgos inesperados y atípicos que parecen inherentes a la Revolución Bolivariana. Vemos otros que se han mostrado en el breve lapso de una semana, transcurrido desde los bombardeos y el secuestro.


Un jaque mate que no acaba el juego

En estricta lógica político-ajedrecística, apoderarse del rey implica jaque mate. Pero en la Venezuela del recién nacido 2026 esto no operó de esa manera. Ya a las 3 de la mañana del sábado 3 se sabía que EEUU había raptado al presidente y a la primera dama, pero no hubo game over. De inmediato surgió el liderazgo colectivo revolucionario y funcionó la Constitución Nacional Bolivariana.


El vademécum escrito por la CIA para los golpes de Estado, derrocamientos y cambios de régimen estipula que al caer un presidente, se designa un gobierno provisional, de transición, con un mandato sine die, vale decir, sin fecha de caducidad, orientado a “poner orden” en el país (ya ustedes saben lo que eso significa) y, en algún momento, convocar elecciones. Ese fue el esquema del 12 de abril de 2002, cuando Carmona juró ante sí mismo, y tal cual era el plan para esta explosiva vez.


Pero, mire usted que acá nos empeñamos en resultados inéditos y raros. Así que, en el transcurso del mismo día del bombardeo-secuestro, mientras aún se estaban recogiendo cadáveres y removiendo ruinas, el Tribunal Supremo de Justicia dictó una sentencia que debería asumirse desde ahora como jurisprudencia mundial: si una potencia extranjera secuestra a un presidente constitucional, no cabe activar el mecanismo previsto en la Carta Magna para catalogar su ausencia como temporal o absoluta y proceder a sustituirlo con un individuo extraño a la administración en ejercicio, pues ello sería convalidar el acto de fuerza del invasor.


De acuerdo con los mismos manuales estadounidenses, una operación de secuestro del jefe del Estado debe desatar la anarquía en la vida cotidiana de la población. Al quedar las instituciones acéfalas, nada funciona y de allí al caos hay solo un paso. De esa manera, se justifica el discurso de “restablecer el orden”.


Pero eso tampoco ocurrió en la Venezuela bombardeada. Los servicios públicos básicos se vieron afectados en las zonas blanco del ataque y sus alrededores, pero las fallas fueron subsanadas con eficiencia. El abastecimiento de alimentos apenas si experimentó leves parpadeos. El metro de Caracas abrió el mismo sábado y el resto del transporte colectivo comenzó a reactivarse entre el domingo y el martes. En fin, pues, la normalidad fue uno de los rasgos más sorprendentes de un país atacado por las fuerzas militares de la superpotencia mejor armada y más inescrupulosa de la historia.


Reacciones esperadas y reacciones registradas

En circunstancias regulares, el secuestro de Maduro debió generar manifestaciones de euforia y hasta de revancha violenta contra el “régimen”. Pero eso tampoco pasó. Por el contrario, ha sido una semana de marchas y vigilias por la liberación del presidente y de su esposa.


El guion característico de los golpes de Estado imperialistas, cuando implican la “captura” o asesinato del líder, se regodea en su presentación como trofeo. Cuando lo han matado, se las arreglan para presentar el cadáver de la forma más oprobiosa posible y, además, se vanaglorian de su capacidad para el magnicidio, tal como lo hizo la secretaria de Estado demócrata Hillary Clinton respecto a Muamar Gadafi.


Cuando lo tienen prisionero, igualmente el libreto dicta que se le debe presentar humillado, doblegado, vencido. Quisieron hacerlo en este caso, pero Nicolás Maduro se las ha puesto muy difícil. Se ha mostrado como un gigante, no sólo porque mide alrededor de 1,90 m, sino porque ha aprovechado cada segundo ante el público y las cámaras para darle la vuelta completamente a esa pretensión. La imagen que proyecta, aun esposado y con indumentaria de preso, es de una dignidad intacta, buen ánimo, inteligencia, dotes comunicacionales y carisma.


Lo típico es que, luego de haber satanizado intensivamente al presidente Maduro a escala internacional, estigmatizándolo como narcotraficante, terrorista y dictador, la agresión armada de EEUU hubiese sido aplaudida globalmente. Sin embargo, únicamente los gobiernos más cipayos del continente salieron a darle apoyo a Donald Trump en esta barbaridad. Y en cuanto a manifestaciones de gente común, el apoyo al bombardeo-secuestro ha corrido por cuenta de venezolanas y venezolanos que viven en EEUU, España, Argentina y algunos otros lugares, algo que, dicho sea de paso, asombró a muchos nacionales de esos países porque es difícil de digerir que alguien ovacione un ataque militar a su propia Patria. Bueno, así son.


[Por cierto, el ICE trumpista aprovechó que los inmigrantes venezolanos se concentraron a celebrar y metió en chirona a algunos de ellos, una amarga ironía, pues quienes festejaban la supuesta “caída de un dictador”, están experimentando la realidad de una verdadera dictadura. Pero ese es un tema aparte].


Un juicio que tampoco es como se esperaba

Desde las primeras horas del presidente Maduro como acusado en el juicio al que ha sido arbitrariamente sometido a pesar de su fuero de jefe de Estado, las incidencias del proceso han resultado tan atípicas que rayan en el surrealismo.


Un ejemplo de ello es el tremendo impacto que causó el desenvolvimiento de Maduro en los presentes en el recinto judicial neoyorquino, en el que reiteró ser un prisionero de guerra, secuestrado en su residencia de Caracas y presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela.


En cuanto a la parte acusadora, fue sorprendente que el Departamento de Justicia prescindiera tan rápidamente del cargo de dirigir el “Cartel de los Soles”, admitiendo que es un ente “no real”. Vale decir que la principal acusación, en la que se basó el espurio acto de guerra, se cayó en la primera audiencia del falso juicio.


Y si hablamos de hechos que asombran, aunque no atribuibles a la Revolución, sino a los enemigos existenciales de Venezuela, también han abundado. Siempre se ha sabido, y todos los líderes bolivarianos lo han denunciado hasta el cansancio, que EEUU tiene como interés fundamental robar nuestro petróleo y otros recursos. Pero, que un presidente gringo lo confiese tan ramplonamente como lo hace Trump nos habla de un tiempo en el que ya ni siquiera se guardan las mínimas apariencias.


Y como quiera que estamos en un evento en desarrollo, no en un acontecimiento concluido, todo indica que quedan por analizar muchas otras situaciones atípicas; hechos que no son lo que parecen y que no tienen los resultados que cabe esperar. ¿Cuáles serán los próximos?


Para inform@te.com  _Clodovaldo Hernández_

miércoles, 26 de noviembre de 2025

Caribe Caliente

 🇺🇸 🇻🇪 



TRUMP RESPONDE SI PLANEA HABLAR CON MADURO


El presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró este martes que PROBABLEMENTE HABLE CON SU HOMÓLOGO VENEZOLANO, NICOLÁS MADURO.

"Podría hablar con él. Ya veremos. Pero, eh, estamos discutiendo eso con los diferentes equipos o podríamos hablar con Venezuela", sostuvo el mandatario al ser preguntado por la prensa sobre el tema.


Sobre las razones para mantener la eventual conversación, pese a que Washington considera –sin presentar pruebas– a Maduro como el líder de una organización criminal, aseguró que se trataba de "salvar vidas", aunque no descartó aplicar ninguna medida de fuerza para cumplir con los fines de su gestión. 


"SI PODEMOS SALVAR VIDAS, SI PODEMOS HACER LAS COSAS POR LAS BUENAS, ESTÁ BIEN. Y SI TENEMOS QUE HACERLO POR LAS MALAS, TAMBIÉN ESTÁ BIEN", aseguró .


 AMBIGÜEDAD


Al ser preguntado sobre "el objetivo" de su administración en la nación bolivariana, EL INQUILINO DE LA CASA BLANCA SE NEGÓ A APORTAR DETALLES. En su lugar, le dijo al periodista que "PROBABLEMENTE DEBERÍA SABER CUÁL ES" e insistió en acusaciones infundadas hacia las autoridades venezolanas.


"RIDÍCULA PATRAÑA"


Entretanto, CARACAS TACHÓ DE "RIDÍCULA PATRAÑA" la designación del inexistente 'Cártel de los Soles' como organización terrorista internacional, que anunció en la víspera el Departamento de Estado de EE.UU. 


En este contexto, el Gobierno venezolano denunció que esta estrategia persigue reeditar "una infame y vil mentira para justificar una intervención ilegítima e ilegal contra Venezuela, bajo el clásico formato estadounidense de cambio de régimen".


CLAVES DE LA AGRESIÓN DE EE.UU.


— Despliegue militar: desde agosto pasado, EE.UU. mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela, justificándola como parte de la lucha antidrogas. Washington anunció posteriormente la operación Lanza del Sur, con el propósito oficial de "eliminar a los narcoterroristas" del hemisferio occidental y "proteger" a EE.UU. "de las drogas que están matando" a sus ciudadanos.


—Operativos letales: como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, con un saldo de más de 70 personas muertas y sin evidencia de que realmente traficaran con estupefacientes.

Acusaciones y recompensa: Washington ha acusado sin pruebas a Maduro de liderar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.


—Postura venezolana: Maduro denuncia que el objetivo real de EE.UU. es un "cambio de régimen" para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas de Venezuela.


—Falta de sustento: organismos como la ONU y la propia Administración de Control de Drogas de EE.UU. (DEA) señalan que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia EE.UU., ya que más de 80 % de las drogas que circulan en la región, lo hacen a través de la ruta del Pacífico.


—Condena internacional: Rusia, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones como "ejecuciones sumarias" que violan el derecho internacional.


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lunes, 14 de julio de 2025

La muerte de Lenin

De la Red Popular 360 para inform@te.com


por Teófilo Briceño, Centro de Estudios Francisco Bilbao


Es evidente la crisis política, social e incluso ideológica en la izquierda revolucionaria chilena.


Las opciones políticas principales de la llamada “izquierda”: “Centro Izquierda” y el “guasonismo individualista” (1) tienen un enemigo en común: Vladimir Ilich Lenin.


Una, mucho más próxima a la socialdemocracia y con el nombre electoral de “centro izquierda”, presenta una oferta de cambios con gobernanza, entendida esta como estabilidad, mientras que la otra, el “guasonismo individualista”, preso de una moralina (pura imagen) y enemigo de una centralidad orgánica, presenta a la venganza como solución social.


Tanto la “centro izquierda” como el “guasonismo individualista” tienen como rival ideológico a buena parte de aparato conceptual del llamado leninismo y en especial al propio Lenin.


El actual domicilio político llamado “centro izquierda” tiene como tesis principal, no explicita, que es posible hacer una mejor administración del modelo, pero sin reformas que pongan en riesgo su arista fundamental, la propiedad privada e individual. Propone esta centro izquierda cambios graduales que nos conducirían a otros cambios, hasta que, por fin, después de tantos cambios pequeños, surgiría un verdadero cambio cualitativo. Es decir, las tesis socialdemócratas tradicionales. (2)


Sería eso sí un camino de decenas o de cientos de años, aunque incluso con esa gradualidad casi geológica estaría por verse si las transnacionales o los grandes grupos económicos que en este transitar ven asegurados sus intereses, como las AFPs, al final del espinoso sendero estarían de acuerdo con cambios realmente cualitativos. Lo cierto y que hasta ahora sabemos es que recurren a todas las formas de lucha para impedir que ello suceda, golpes de por medio de ser necesario.


El camino de la centro izquierda está marcado por el voto ligt (volátil), como forma única del tránsito civilizado y excluye explícitamente revueltas sociales como la del 2019. Las ideas de Lenin en ese camino (ruptura, revolución, uso de todas las formas de lucha, etc) resultan una provocación, un verdadero exceso que atenta contra la necesaria gobernanza, léase democracia formal, la tan mentada y sacralizada “institucionalidad”.


En cambio, el “guasonismo individualista” que se manifestó en la revuelta social del 2019 y continua en algunas actividades, es una expresión política oculta – latente y por ahora minoritaria pese al optimismo revolucionario de varios. Es un efecto producido por el sistema neoliberal, mezcla rara de la injusticia reinante y el individualismo implantado.


Es la protesta ante una vida cruel e injusta y el clamor de venganza, pero sin la aspiración de un nuevo sistema, de un nuevo orden social colectivo. Son los gritos de enfermos mentales (me incluyo) ante una vida sin sentido. Se hace desde un yo profundamente dañado y se disfraza de una moralina retorica, con una justificación de víctima, que en parte tiene razón.


Esta expresión política, quizás inconscientemente, también tiene como enemigo ideológico a Lenin, seguramente sin conocerlo, pero está en contra de cualquier centralidad, de un nuevo orden social al cual ya visualizan como una opresión distinta, pero dominación al fin. Hay ciertas expresiones anarquistas, no todas, afines al guasonismo, que ven toda centralidad como opresión.


La pequeña franja de la izquierda revolucionaria que queda (algunas decenas de miles de chilenos y chilenas), que se ha expresado en protestas, incluyendo la revuelta del 2019, en votos por algunos candidatos minoritarios o simplemente en votos nulos o abstenciones electorales, se ve tensionada, tironeada por algunas de las expresiones adversarias de Lenin.


El motivo principal de este momento tan difícil para los revolucionarios y el auge de estas visiones capitalistas o funcionales al sistema es la no existencia creíble de una expresión política revolucionaria que exprese lo bueno de lo construido por el proceso de la Unidad Popular y también la rebelión popular, expresada en los años 80

Lenin, vuelve a ser necesario, no para imitarlo, no para copiar su “Qué hacer” de la Rusia soviética, es cierto lo que dice el gran José Carlos Mariátegui, “ni calco, ni copia, creación heroica”.


Hay que formar de manera unitaria centralidades sociales, sindicales, políticas, pero con un enfoque clasista, pues a partir de esas centralidades se podrán construir alianzas fructíferas de diferente tipo.


Para la formación de la fuerza del pueblo y en especial de las y los trabajadores, Lenin, nos sigue ofreciendo un andamiaje conceptual, tablas categoriales útiles y necesarias: “eslabón más débil”, “correlación de fuerzas”, “independencia de clase”, “tácticas flexibles”, “todas las formas de luchas”, “alianzas” y muchas otras que también se pueden leer en otros políticos o en genios militares, como que “enemigo de tu enemigo, puede ser tu amigo”, en ciertas circunstancias. (3)


Lenin es necesario, pero no suficiente, hay cambios de época sobre los que hay que dar cuenta, como las nuevas tecnologías, la crisis medioambiental y sobre todo cómo integramos al proyecto revolucionario anticapitalista saberes de los pueblos originarios que enriquecen y potencian el marxismo, así como lo consideró en su momento Mariátegui y muchas luchas nuestro americanas.


El Qué hacer y un análisis, incluso con niveles de superficialidad, muestran la validez de muchos de los postulados políticos prácticos, de Lenin, sobré todo para aquellos que seguimos pensando o soñando con una revolución social que abra paso a una sociedad post capitalista y que instaure el comunismo, una sociedad sin clases sociales.


Aún tenemos sueños revolucionarios y ellos son posibles.


Julio, 2019, desde el corazón del neoliberalismo.


(1) Nombre ficticio, usado en esta columna, que hace referencia a la cinta Jocker 1 dirigida por Todd Phillips. La historia sigue de cerca la vida de Arthur Fleck (Joaquin Phoenix), un hombre con problemas psiquiátricos que vivirá una serie de acontecimientos que le harán convertirse en uno de los grandes villanos de DC Comics. El Jocker, se vuelve “villano”, tiene múltiples razones para hacerlo, quiere venganza ante tanto sufrimiento, pero no aspira a un nuevo orden, un nuevo sistema basado en la justicia social, el desorden es método y fin al mismo tiempo.

(2) Jara, mérito socialdemócrata y la excepción que desafía la regla

(3) No es solo un refrán: la física confirma que el enemigo de tu enemigo es tu amigo

jueves, 10 de julio de 2025

Comunistas de la centroizquierda


 Por Teófilo Briceño (Centro de Estudios Francisco Bilbao)


El nuevo Partido Comunista, renovado y con domicilio en la “centro izquierda”.


En 1977 el primer pleno del Comité Central del Partido Comunista chileno luego del golpe terrorista de Pinochet y sus secuaces comenzó a dar una respuesta desde la izquierda a la dura derrota del proyecto popular y entre muchas cosas, analizó la incapacidad de poder defender los avances populares logrados.


Fue un preámbulo a la Política de Rebelión Popular de Masas (PRPM), anunciada en 1980 por su secretario general Luis Corvalán Lepe. Es que el golpe destruyó toda la obra del gobierno popular encabezado por Salvador Allende con el resultado de miles de asesinados, desaparecidos, con cientos de miles de presos políticos y exiliados, entre ellos muchos comunistas, partiendo por sus direcciones, compañeros y compañeras cruelmente torturados y ejecutadas.


Era lógico entonces, patriótico y ético, enfrentar con todas las formas de lucha, incluyendo la armada, a la dictadura de la muerte y el terror. Para miles comunistas, el desarrollo global de los aspectos militares de la política era una adquisición de largo aliento. Ya nunca más, nos encontraremos indefensos, pensaban muchos.


Todos sabemos lo que paso, la gesta heroica de lucha en los 80, la creación del FPMR, el intento de tiranicidio, la preocupación del imperio gringo para gestionar una salida a la dictadura que excluyera al PC y la negociación pactada entre los “blandos” de la oposición y de la dictadura para volver a una “democracia” que no permitiera por diseño político un gobierno o proyecto como el de la UP.


“Nunca más” fue la idea fuerza para la oposición al régimen militar, “nunca más” una dictadura dijeron los demócratas, encabezados por los partidarios del depuesto presidente mártir. Pero hubo también otro “Nunca más”, uno que encabezó ideológicamente el perverso Jaime Guzmán y sus “chicago boys”, quienes diseñaron un modelo institucional gatopardista, donde todo cambia para que no cambie, en el cual se consolidó la revolución neoliberal pariendo el Chile que hoy conocemos y padecemos.


Y surgió así un Chile nuevo, con una subjetivad popular dónde falsos “propietarios” sustituyeron a los dinosaurios “proletarios”, una sociedad donde el proyecto colectivo de justicia social fue remplazado por un egoísmo enfermo y enfermante, en medio del festín de las clases dominantes, celebrado por supuesto por las trasnacionales y el imperio gringo, que saquean Chile y violan la madre tierra, con todas las consecuencias que muy bien conocen los pueblos que habitan esta angosta franja austral del mundo.


En esta lógica transformadora, el PC de Chile, encabezado por Gladys Marín, intento resistir, adecuándose al cambio evidente, especialmente en medio de la debacle del campo socialista mundial, la crisis de países como Cuba, otrora pilares fundamentales en el apoyo solidario con la justa lucha del pueblo chileno.


Fueron años duros los 90, sin embargo, el PC se mantuvo como factor fundamental en la política chilena. Pero su relevancia fue disminuyendo a partir de la marginalidad que le asignó el nuevo sistema político de la falsa democracia. Todo esto en el marco de un país que cambio por la revolución neoliberal y los gigantescos cambios tecnológicos que parieron nuevos sujetos populares afines a las ideas neoliberales, sujetos ávidos por consumir en cómodas cuotas que luego se transformaron en incómodas y hasta dolorosas.


Y en los 90 entonces, apareció o reapareció una “sensibilidad” comunista poco amigable a la idea de la Política de Rebelión Popular de Masas (PRPM), a la cual consideraba, a lo sumo, como un lapsus necesario en un momento histórico determinado, pero en ningún caso un complemento, una adquisición permanente en los lineamientos estratégicos de la política de los comunistas chilenos. Había que volver a un partido centenario y apegado a la democracia, aquel, podríamos decir, con una marcada impondrá republicana.


Cambios sí, por eso se lucha, pero todo ello en el marco de la democracia, con gobernabilidad, sin rupturas violentas, donde el voto y las mayorías electorales fuesen el corazón del camino y la movilización social, necesaria y justa, como un apoyo a la expresión popular en las urnas. Sin voto, no hay paraíso, pensaban aquellos comunistas.


Con la muerte de Gladys Marín, luego un breve momento a la cabeza por parte de Volodia y la continuidad de Sebastián (Guillermo Telliier) ex encargado militar del PC en dictadura, esta “sensibilidad” se terminó de abrir paso y tomó fuerza con nuevos dirigentes, que no fueron protagonistas en la lucha contra la dictadura.


A un destacado comunista le gustaba decir “cada día tiene su afán”, cada momento tiene ideas fuerzas a implementar, que, en un inicio, teóricamente no están en contra de otras ideas fuerzas, pero que las van desplazando y haciendo desaparecer en el tiempo.


Así, producto de varios factores, multifactorial en el leguaje academicista de hoy, los adherentes a la rebelión fueron desplazados por los “éxitos” de la nueva sensibilidad hegemónica pues los exjóvenes rebeldes, ahora viejos, obesos y analógicos, son solo historia anecdótica, algo para contarles a los nietos o incluso a los bisnietos.


La nueva “sensibilidad” puede exhibir logros importantes, crecimiento numérico, peso mediático, infraestructura que asegura la mantención de la orgánica y sus cuadros con un pasar más que aceptable, con aliados que antes humillaban y a los cuales ahora se le pasa la cuenta, sin dejar de ser aliados.


E incluso ser vitrina internacional de un reverdecer del comunismo, de la comunista más bella del mundo (Camila Vallejos) a la comunista, con pinta de dueña de casa, sencilla, que encabeza y será abanderada presidencial de una coalición de centroizquierda (Jeanette Jara).


Pero para estos evidentes logros, había que necesariamente alejarse de las ideas de la rebelión, que, con la revuelta del 2019, podrían haber vuelto con fuerza, pero ya no había correlación de fuerza en el partido para retomarlas en toda su potencialidad, ya el partido estaba domesticado, “bachelitizado”.


Ya los otrora cuadros militares, los miles que pasaron por Cuba, se encontraban sumergidos en el engranaje enajenante de la producción (en este caso descentralizada) neoliberal. Por una cuestión cronológica, pero también ideológica, Máximo Décimo Meridio, altivo y glorioso comandante de los ejércitos del norte, ya era simplemente Máximo Triglicéridos Meridio, comandante de los ejércitos de diabéticos e hipertensos.


La “sensibilidad comunista” hegemónica tiene triunfos que mostrar, la otra u otras sensibilidades no y eso en una época donde la imagen, el estatus, lo mediático y publicitario es los medular de la “política moderna”, pesa el doble o el triple. De cuadros ideológicos a influencers, de “homus sapiens” a “homus emoticon”, es la cadena evolutiva de estos tiempos.


El nunca bien ponderando Eugenio Tironi escribía al principio de los 90 que, con el plebiscito y el triunfo de no, el verdadero derrotado era el Frente y las políticas radicales, hoy, con el triunfo de Jara, sostiene que el verdadero derrotado es Carmona y la “vieja guardia”. Lo mismo ha dicho, más menos, otro personaje de la plaza, Pepe Auth.


Incluso otro personaje, un poco más afín al papel de “enfant terrible”, Alberto Mayol, desde una lógica “amigable”, ha dicho que lo que se valora de Jara es su capacidad de lograr acuerdos con sus adversarios.


El nuevo Partido Comunista, con la generación universitaria que lo dirige, la misma de Boric y Jackson , va más allá de la “sensibilidad” que hegemonizaba al PC de la UP, la de ahora es menos ideológica, es más pragmática y está más cerca del centro izquierda que de la izquierda.


Recientes aseveraciones de tibieza de Jara, claramente con interés electoral, serían difíciles de imaginar en las antiguas direcciones del Partido, las críticas a Cuba, Venezuela, Nicaragua por la supuesta falta de democracia o incluso de violación de los DD.HH. o por tener presos políticos de conciencia habrían sido inconcebibles.


De igual manera el desautorizar al secretario general (hoy presidente) del partido por querer llevar adelante cambios constitucionales en un gobierno hipotéticamente presidido por Jara, que en aras de la unidad suspenderá su militancia (descomunistarse), y como guinda de la torta, renegar de la revuelta del 2019, diciendo que el uso de la polera del “perro matapaco” fue “una tontera”. Claro, el momento actual no está para radicalidades, para provocaciones en lenguaje de estos nuevos dirigentes.


En un reciente anuncio manifestó que si es presidenta “fortalecerá”, “alargará la carrera”, “los recompensará económicamente” refiriéndose a carabineros, al tiempo que anticipa que su equipo económico probablemente será encabezado por gente del “socialismo democrático”.


El triunfo evidente del PC, que lo pone en la cima de las encuestas, tiene méritos y muchos, por el anticomunismo reinante en parte de la población, no olvidar que, en una encuesta de estos tiempos, un 27% de los entrevistados pensaban que vivían en un país socialista. Lo de Jara puede ser una victoria pírrica, pues convierte a la marca PC en un significante vacío, en un PC amigable, un PC descomunistizado, algo que incluso cuesta concebir.


Estaremos frente a una “Perostroika”, a una “Gorvachov chilena”, tan fulminante, pero pasajera, como un cometa. ¿Estaremos frente a una versión latinoamericanizada del otrora poderoso Partico Comunista italiano? Pude que sí, puede que no (ojalá), pero hay razones para pensar que lo vemos es un nuevo Partido Comunista, más cercano al centro que a la izquierda, reacio a las ideas de la rebelión popular e incluso de la revuelta social y de una ideología que busca la revolución anticapitalista.


¿Tienen cabida en este PC “frenteampliado” personajes como Daniel Jadue u otros un poco más radicales? La generación universitaria del 2011 ha encontrado otra forma de actuar y administrar de mejor manera el sistema neoliberal.


Un futuro de lucha entre “demócratas” y “republicanos” nos amenaza para las próximas décadas, los cambios geopolíticos mundiales pueden modificar radicalmente esta dinámica en el país y quizás la actual correlación de fuerzas al interior del propio PC, de toda la izquierda y el movimiento popular.


Quizás los afanes de los futuros años cambien de foco y muchos comunistas de base, que le hace ruido lo que pasa, apostaran a la máxima de Luis Corvalán Lepe: “más vale un partido equivocado, que un partido dividido”, por ahora disfrutan, por fin, de un importante triunfo, aunque sea pasajero.


El futuro es aterrador, pero está abierto. “Los caminos del señor son inescrutables” me decía Sergio Varas Torrijos, adherente a la Teología de la Liberación, ex capitán de Carabineros, expulsado de la institución en 1973 y que se sumó a la lucha armada contra la dictadura.


Julio 2025, desde el corazón del neoliberalismo.

sábado, 5 de abril de 2025

Jano un gran internacionalista

 *PROHIBIDO OLVIDAR*



Alejandro Luis Astorga Valdés 

*El Jano*


Alejandro Luis Astorga Valdés, nació en 1970, en Chile, en fallece el 1 de enero de 2025, en Santiago de Chile su tierra natal, a los 55 años de edad, fue un político, luchador social, internacionalista, revolucionario y guerrillero chileno. 


Jano se formó en el Centro Cultural Tamaru, de donde muchos jóvenes se interesaron en dar su aporte contra la dictadura.


Fue captado por una de las fracciones del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), quienes lo acompañaron siempre.


Su militancia comenzó a fines de los años 1980 cuando ingresó al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), en Chile, luego militó en el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA)en el Perú. 


Fue parte de las Fuerzas Especiales del MRTA, encargado de las retenciones, instancia encargada de operaciones político-militares de mayor complejidad.


Fue capturado en el año 1993 y en el año 1994 fue condenado a cadena perpetua por un tribunal sin rostro.


En 1999, la Corte Interamericana de Derechos Humanos dictaminó que el juicio era inválido por incompatibilidad con la Convención Interamericana de Derechos Humanos.


El Tribunal reconoció la violación de 9 artículos de dicha Convención por parte del Estado peruano y ordenó que se garantizara a los acusados un nuevo juicio.


En el año 2003, fue sentenciado a 15 años de prisión, para el año 2005, Astorga recibió la libertad condicional. 


En el año año 2008 regresó a Chile.


Falleció el 1 de enero de 2025, en Santiago de Chile debido a un tumor cerebral. 


*Coordinadora Simón Bolívar* 


Rescatando la Memoria Histórica.


Arriba los que luchan ! ! ! 


La única lucha que se pierde es la que se abandona ! ! ! 


Solo la lucha nos hará libres ! ! ! 


*Sembrar la memoria para que no crezca el olvido*.


Desde Venezuela Tierra de Libertadores a 533 años del inicio de la Resistencia Antiimperialista en América y a 215 años del inicio de nuestra Independencia.


Coordinadora Simón Bolívar 

Caracas - Venezuela.

Enero 2025.

viernes, 20 de diciembre de 2024

La Dominación Mundial

Latinoamérica fué declarada "Zona de Paz" el año 2011 en la CELAC, cuando se reunieron los Presidentes y representantes de la Comunidad de estados latinoamericanos y caribeños, el 29 de enero de ese año... Está declaración marca el destino independiente de América Latina en el nuevo siglo y su opción ántimperialista?

Lo cierto es que los actuales Estados Americanos y sus "líderes" (con algunas honrosas excepciones) han asumido un progresismo pragmatico con "supuestos" gobiernos de izquierda y "democráticos" gobiernos de derecha que, o son sumisos a los dictados imperiales, o no desean enemistarse con el imperio occidental norteamericano y su sistema neoliberal de Capitalismo "humanista"... Pero esto, por si solo, asegura la independencia y la existencia de los Estados Libres de América?

Los últimos acontecimientos bélicos en el mundo nos muestran porfiadamente que NO... Y el problema es que los "líderes mundiales" no ven el bosque en su plenitud, porque el árbol del Jardín Europeo les marca la línea ideológica a la que deben fijar la vista, línea imperial de la paz y la democracia.

Un pequeño posteo en redes sociales de @elOJOen sobre la contingencia de fin de año, indica que...

"EE.UU. preparó durante semanas el golpe de Estado en Siria...

Las fuerzas especiales estadounidenses advirtieron a la facción de rebeldes sirios que apoyan, que se preparasen para una operación a gran escala semanas antes del derrocamiento del presidente Bashar al Assad.

Washington instó al Ejército Libre Sirio a que incrementara sus filas de 800 a 3.000 militantes, sin revelarles cuándo tendría lugar dicha ofensiva, pero se les presentó la situación como "o cae Assad, o caen ustedes".

La Administración Biden facilitó la comunicación entre el Ejército Libre Sirio y el grupo terrorista Hayat Tahrir al-Sham, apoyado por Turquía, a pesar de que ambos están enfrentados."

Fuente: Daily Mail

No fueron las últimas semanas...

Lo cierto es que EEUU lleva años preparando las guerras en medio oriente, al igual que en Los Balcanes europeos... Los trabajos de inteligencia de la CIA en oriente medio, mientras creaba el Estado de Israel después de la segunda guerra mundial, se enfocaron en la preparación de los rebeldes afganos, árabes, iraquíes, kurdos, libios y sirios en Afganistán, para la creación de un Estado Islámico y siguieron después de la retirada del ejército soviético de ese país, como parte de la estrategia de dominación global... Con la caída de la URSS se congelo momentáneamente para dirigir tácticamente los recursos logísticos a Europa del Éste y los balcanes, a fin de destruir los Ex-Estados aliados de la URSS y fragmentar la región para apoderarse ideológicamente de Polonia y Ucrania, incentivando su posterior nazificación, aprovechando el histórico rencor de siglos, de estos paises contra Rusia, para contar con "carne de cañón disponible" para un posible enfrentamiento posterior... Así también, los cambios pro-democráticos e independentistas de los países africanos y árabes, dieron la oportunidad expansionista a EEUU para instalar bases occidentales otanistas y desplegar "misiones de paz" de la ONU en Medio Oriente preparando la dominación, tanto política como militar, en la región.

La táctica del burro, el garrote y la zanahoria, fué parte fundamental del despliegue imperialista hegemónico unipolar, hasta la face del "nuevo enemigo para el Siglo XXI... El Terrorista", para así, junto con tener la excusa, poder apoderarse de los "escasos" recursos energéticos mundiales en su "Destino Manifiesto" que fundamentalmente concluirá, con la balcanización de Rusia, la derrota ideológica de China y el posterior control mundial nazi-sionista, por los siglos venideros. 

Si los líderes latinoamericanos no consideran que "su seguridad es a costa de la seguridad y la independencia de sus naciones", la inexorable explosión social frente a las desigualdades existentes, los arrastrará al barro de la historia... Y ésa explosión social arrastrará a los pueblos al "destino manifiesto" del fascismo y la guerra fratricida sin futuro.